miércoles, 8 de marzo de 2023

La exquisitez de lo simple

Lo simple es bello por naturaleza. El mono de nuestro interior se sigue saciando con un simple trozo de pan. Nos seguimos maravillando por el efecto de las luces rojas, pero no sabemos diferenciar el tabaco de una palmera. Seis látigos, tres círculos, y veinte muñones es suficiente para derretir las tardes del impresionismo. Nunca corres lo suficiente cuando vas en bicicleta y las alarmas suenan siempre dos veces. La bolsa sube los jueves, pero se le olvidó el capital. La edad de la piedra nos deja desolados. Al fin y al cabo el extremo de lo simple es lo transgresivo y duro como una roca. Y gracias por tan poco.