viernes, 30 de agosto de 2013

Muerte en los célebres

“¡Mátame o de lo contrario serás un asesino!”

“Incluso en el valle de las sombras de la muerte, dos y dos no son seis”

“Critón, le debemos un gallo a Asclepio. No te olvides de pagárselo”

“Ocho horas con fiebre… ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!”

“LSD: 100 microgramos intramuscular”

“Hace mucho que no tomo champán”

“¡Vamos, fuera! ¡Las últimas palabras son para estúpidos que no han dicho lo suficiente mientras vivían!”

martes, 27 de agosto de 2013

Mi presente y lo que le doy a cada día

MI PRESENTE

Actualmente mi presente físico se resume en horas de estudio, horas de sueño, comida, breves charlas banales y escasos momentos de felicidad puntual. Mi presente mental se divide entre el presente real, lo que pienso inmediatamente: preocupaciones por los horarios, los tiempos, la prisa y la brevedad del propio presente real, y el presente futuro. El presente futuro lo definiría como el precipicio que separa a ambos. Allí están mis continuas divagaciones sobre el "ego" del futuro. Comienzos y fines de procesos mentales, analíticos, sociales y sobre todo el comienzo en algunas instituciones. Una pregunta que podría asaltarnos es: Sabiendo que el presente está en continuo cambio y que no podemos tocarlo... ¿Nos podemos sentir perseguidos de alguna forma por él?

LO QUE LE DOY A CADA DÍA

Lo que pienso que le doy a cada día es una mezcla de mi presente físico y un sentimiento de culpabilidad persecutoria. Parece que cada vez que me paro a pensar en la trascendencia, importancia o realidad de mis actos, me desvinculo totalmente de la meta a la que quiero llegar, como si el camino que hubiera tomado fuera justamente el opuesto. En algunos espejismos de positivismo ilógico me encuentro contento y feliz pensando que todo saldrá bien y que la magia misteriosa me salvará el pellejo en esta ocasión. La culpabilidad es arrolladora. Aprovecha estos momentos de tranquilidad para susurrarte que sigue ahí, que aún no se ha ido y que el tiempo que necesitas para solucionarte la papeleta sigue corriendo. Pero no me doy prisa. No sé por qué pero no me doy prisa. Dudo si es por el cansancio, desgana o ese pre-existencialismo del que algún día he hablado. Solo espero que me deje en paz esa manía persecutoria.


Y va por ti...


lunes, 19 de agosto de 2013

La noche de las estrellas

Hoy tu desnudez fue la gota que calma al vaso.
Culpa de las secas bocas que anteanoche no dejaron de tragar.
Fueron nuestros cuerpos los que, yacidos, contemplaron el ocaso,
y recuerdo que aun en tus ojos veíamos el mar.

Tus manos libertinas y pendencieras, traviesas en todos los sentidos,
vinieron a la puerta de mi cuerpo, acariciaron mis oídos,
prometieron una noche larga, me gritaban: hazme lo que tú quieras.

Vuelvo a tu fe, vuelvo a tus brazos. Átame con ese hilo transparente,
con el solo tú puedes sostenerme. Bendame los ojos para que no pueda verte
mientras arañas mi espalda a trazos, mientras que por tu bosque deseo perderme.






















sábado, 10 de agosto de 2013

Un café corto, largo...

VERTE. Sentir la acción de biografiar cada cosa de tu vida. El vivir de forma teórica tus hazañas. Y al ver tu cuerpo no sentir que te haya visto desnuda, por que mirar tus ojos me hace sentir que eres la hija de la razón, que tus palabras tienen censura y que en tu razonada locura no tengo sitio para el amor. Eres la gota que arde y el fuego que moja, eres el torbellino de ideas que hace tiempo te dije, que un día aquí y otro día ya no estas, vienes hoy y mañana te vas. Eres piedra, eres sal, rosa, fuego, hierba, mar, eres hermosa, eres puro ego. Eres la duda platónica entre imagen y concepto. Eres el campo límpido, el caminito de arena por el que hacer mi trayecto. Pero umbro por la pena me pregunto ¿Dónde estoy yo en este proyecto? No se si he perdido el tren, si hay para mi algún posible vagón, mientras tanto me quedaré sentado, esperando, leyendo, a pie de suelo en esta estación...

viernes, 2 de agosto de 2013

Precipicio

Y te conviertes en el precipicio crepuscular.
Vuelves a ser la bruma de mis noches aterciopeladas
de estrellas, oscuridad y ginebra.
Vuelvo a ser el joven enamorado
que soñaba contigo a cada segundo.
Me resisto y te saboreo.
Volver a aquellos bellos años donde mi fantasía mas textual
era que me comas y punto,
que llegara la muerte y nos pillara, entre sabanas de amor, juntos;
el dejarnos caer por los campos del mundo
y observar desde todas partes las formas del cielo entre los juncos;
el llegar a nuestro hogar arrancarte de la rutina.
Ser de tu vida la droga, y tú, mi heroína.