viernes, 29 de enero de 2016

21 de enero.

Y fue un 21 de enero cuando nuestras miradas se cruzaron después de tanto tiempo. Llevaba veinticinco años, ocho meses y veintiún días sin saber de ti. Y por fin apareces.

Nos quedamos callados, mirándonos fijamente hasta que tu risa explotó debido a que una de mis cejas se quedó mas elevada que la otra. Desde entonces el tiempo se ha detenido, y el espacio se ha quedado reducido a unos ojos, una sonrisa y un viaje que ansío con toda mi alma.

Y vuelve a renacer la llama del amor, y lo hace a fuego lento, mientras los dos nos derretimos bajo el mismo ungüento. He de decirte que entre lo contingente, me resultas necesaria, tanto como el suspiro que sopla mis emociones varias. Vamos construyendo nuestra casita en situación precaria, haciendo reparaciones donde sean necesarias.
Aquí ya pueden estar en mi futura tumba esperándome mil epitafios, que yo quedaré clavado, esperando el verso de tus labios.

Me encantas, por todos los ápices y vértices que forman las arrugas de tus ojos cuando sonríes.
Me muero cuando abres la boca y desgarras el silencio, pues tu melodiosa voz lo hace perfecto.

Ahora solo espero a que tu aliento despeine mi pelo, a que tus manos se hagan sentir en mi espalda, a que tu voz me despierte por las mañanas...

miércoles, 27 de enero de 2016

Entraste sin llamar y te quedaste a vivir

Me quedaré mirando tus ojos todo el tiempo del mundo,
y pintaré con acuarelas el cielo azul de tu mirada.
Morderé todos los lugares que se encuentren en tu espalda,
viviremos juntos esta vida, que pasará volando en un segundo.

Cada día te siento mas cerca de mi.
Tu sonrisa es un motivo para hacerme sonreír.
y aunque nos separe la distancia, seremos uña y carne,
al estilo de los enamorados amantes Apolo y Dafne.

Andaremos juntos, subiremos todas las montañas,
y será el río de tus besos los que mis labios bañan.
Contigo haré el viaje mas intenso por América latina,
por que tu eres la flor que, en forma de beso, en mi boca germina.


Mis dedos serán mis ojos, y se perderán por el mapa de tu cuerpo.