Hoy voy a hablaros de mi pequeña lenteja pardina. Es un ser diminuto, una idea en mi mente perdida, la niña sórdida que cautiva mi mente. Es un ser muy extraño y apreciable del cual ya tenía ganas de hablar antes. No diré jamás que es lo mejor que me ha pasado en mi vida, pues también es un ente cambiante que a veces juega con la paciencia y con el paso del tiempo. Como todas las pequeñas lentejas pardinas es muy dura, pero a veces por ciertos procesos de calentamiento y aproximación puedes ver que dentro de ella existe un lugar de paz espiritual y sensibilidad que jamas había podido contemplar. Adereza su presencia con ciertos comportamientos adorables o irritantes dependiendo del estado de animo. En sus pequeñas caderas reside el dulce encanto de una niña princesa que, sin saberlo, busca a su amado príncipe. Siempre le salieron garbanzo...
Es un ser encantador, al que me animé a conocer hace ya unos años y al que tarde mas de un año en concertar una cita para saber de su voz, de su presencia, de su olor o de su risa. Puedes quedar aducido si alguna vez intentas fijarte sus ojos. Tengo la teoría de que esconden algo. Su negro cabello siempre huele bien, si no no lo mordería. Su ombligo forma espirales magnéticas por las que se forma su precioso torso tostado. Sus pies son habitados por lujuriosos ornamentos metálicos. Necesitan ser protegidos, pero no tocados. Los lugares ideales para ello son los gemelos o las espaldas, ambas totalmente ajenas a ella misma.
Cuando mi alma totalmente pasional y embriagada de su aroma consigue hablarme de ella lo hace con una extrema sensualidad que acaricia cada centímetro de piel y me hace ser uno. A veces sus gestos me cuenta que se siente un gato atrapado, que sube por los tejados, que su amanecer habita en la noche, que si se aburre admira las estrellas desde el balcón o en el coche, hasta llegar la mañana. No se alimenta de promesas e ilusiones. Nunca llueve agua para ella si no es del cielo. A pesar de que el tiempo ande revuelto jamás contemplé precipitaciones en su rostro. A veces, en limitadas ocasiones dan ganas de quedarse tan cerca de ella que corrompería su cuerpo, uniéndonos en un mismo ser. En ese momento su capa dura e inmutable vuelve hacia su mente, haciendo que todo pensamiento de ser "unos" quede como imposible.
Ella fuma. Noto los dedos acariciando el filtro y convirtiendo el tabaco intacto en un producto ennegrecido por causa del fuego. Siento que a veces me gustaría ser esa ceniza que maneja entre sus escuetas falanges.
Pienso que me gustaría hacerla feliz, pero no creo que sea posible, puesto que mis torpes movimientos a veces hacen que la dureza sea extrema, pareciendo piedra.
Alguien pensará que esto es un intento por romper esa dura capa. Nada mas lejos de la realidad. Es un arduo intento por describir esa abstracta sensación que me produce, para dejar constancia de que ella es algo bonito y no algo sexual. Ella podrá pensar "X" pero a lo mejor yo fui "Y".
Alguien me dijo una vez: "Debemos colaborar todos, por que ella es especial"
En ese momento me di cuenta de las grandes palabras que aquella persona me había dejado caer. "Ella es especial" resonaba en mi cabeza repetidas veces. La frase alimentaba mis oídos, caía lenta como una gota de agua que resonaba en el fondo de una azulada caverna acuática. Mi meta con algunas de estas palabras es delimitar, o al menos hallar esta característica que la hace ser única en el mundo, en mi vida, en mi mente.
Ella no lo sabe, pero si algún día consiguiera dejar caer mis manos sin que su mente percate que debe apartarlas, será cuando realmente haya conseguido que mi pequeña lenteja pardina traspase esa pequeña capa de dureza, abriéndola para siempre y siendo el alma libre de una niña feliz, la idea sin prejuicios, un amor eterno en una vida finita...
Si alguna vez tuve una conexión con este pequeño mundo, con esta gran idea, fue tras uno de sus enormes abrazos en los que mis fosas nasales paladeaban su esencia trascendental, su síntesis corporal, el alma desnuda de una inocente criatura... Los anhelo.
I love you Negro de mi corazón!
ResponderEliminarLa verdad es que me gusta un montón... Es como si me conocieras muchísimo ;) jeje.
ResponderEliminarPdt: escríbeme otra ya! o te mato a disgustos...