Y por pensar, me señalan por no ser como los demás, por nacer con un eje torcido.
No tengo donde huir, te abrazas al alcohol para sacar la cabeza fuera.
Y al hablar, crece mi índice de vulgaridad, me hacen no saber lo que digo.
A la calle me he mudado a vivir, donde el viento corre a mi alrededor y soy piedra.
Y por amar, me he chocado contra el cristal, de aquellos besos hoy soy su mendigo.
Estar en el rincón del pensamiento escondido, que si viene alguien, yo me arrullo.
Observar que crecen flores en la isla de Adán, que en mi vergel esta todo podrido.
De la flor conocer su nombre, por verme como un cabrón, se encierra en su capullo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario