martes, 18 de junio de 2013

El reflejo en el espejo

Y olvidarme de tus prejuicios, de tus manías, de tu ropa
Mientras tu y yo, borrachos de amor, alzamos la copa
de aquél vino picado de todos los años pasados.

Al volver la vista al frente, encontrarme frente a tu espejo
desnudo. Sonrisa triste que llenas mis labios en el reflejo.
¿Qué pesada cruz me hace yacer desnudo en el paso de los años?

Y tu tez, por el sol iluminada sonríe por si sola, alisada, enrarecida.
Llegas cual fruta fresca y la sed de mi boca y calmas con sabor a nada.
Dulzor descorazonado, tengo tu hiel en mis labios.

Muerte aliada, realidad continuada, líbrame de aquesta vida que detesto,
pues a amor muerto, muerto y enterrado, jamas tendría que curarlo, ni
intentar resucitar su esmirriado espectro. Llévame con la noche al final del día.

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