sábado, 4 de enero de 2014

Cansado de matarme a soledades, harto de encontrarte en los rincones mas remotos de mis recuerdos, odio feroz que me hace seguir mirando a tu ventana por si una noche estrellada decides salir a tomar el sol. Odio a las incoherencias y a los inconformismos, odio al amor que siento por ti cuando yo era yo mismo, rabia por los tropezones tediosos que me hacen suspirar... Y el desamor. Ojala y se lo llevé la razón a los mas profundo, que se hunda contigo y con tu mundo, que se ahogue en una cajita de papel. Y mi cuerpo, lo que queda malherido pensante, quiere tocarte solo por un instante. Y mi memoria, fría y calculadora, recuerda que la dejaste sola, que un día amargo te fuiste, que cuando mi alma lloraba en su noche mas triste, tú, a lo lejos, sonreías. No serás lectora de mi poesía barata, no seras sueño en el que yo te soñaba, no serás partícipe de las mil y una noches. No será la que desde mi porche, coja de la mano.

Cansado de vivir sintigo he decidido hablarte siempre, siempre que no estés conmigo.

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