domingo, 9 de febrero de 2014
Lagrima
El azul de cielo acaricia tu rostro, sopla y te bufa pelo en la playa mientras caminas descalza por la orilla, el mar. Pero tu rostro alegre esconde tristeza, me habla la lagrima, sabor amargo por tu sueños despeñados, salado por el escozor, ácido, como las palabras que gritaste, un mal trago de agua marina en mitad del desierto con el corazón medio muerto en el ultra-fondo de tu tumba, donde las paredes de las cavidades retumba con sístole. Pero te falta la mitad, amueblaste medio hogar y al llegar al salón, vacío. La casa es grande y pequeña, rara, disonante, tienes mucho frío, te sientes sola en aquella extraña fortaleza. Desorientada por los muros, nadie más habita en ella, nadie deja cartas de amor al irse en tu mesa, por que nadie quiere a la princesa, que dio su amor por una vida, y de amor muere, malherida. Por que la vida sin el menor atino, te drogó con un futuro dorado, pero como perra traidora falló en tu destino, ahora saboreas, en forma de llanto, los amargos recuerdos del pasado. Y yo, aquí, como poeta en mi cuarto, imagino que ahora eres feliz, que has encontrado tu camino, que diste un golpe a la vida, que mañana me dirás que qué palabras mas bonitas, mientras tus grandes ojos fijos iluminan tu carita.
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