Noto que ya no estás, que tu marca en mi piel se ha borrado, que el tiempo pasa y que mis lágrimas han presenciado los momentos mas triste de mi vida.
Vuelvo a recordarte, pues de mi mente no te has marchado. Como aquellos pequeños detalles: Tu perfume entre las sabanas, el ruido de cuando preparabas café o tus cabellos encima de mi pecho acariciándome lentamente hasta producirme un cosquilleo. Esos son realmente a los miedos que me enfrento, a perderte; y cada día a echarte de menos.
El tacto, sentido que me hace saber que estas a mi lado, cuando rozo tus pies en la cama y tu te acurrucas en mi todas las mañanas, cuando mis manos son la prolongación de tu cara, acariciando cada surco, cada gesto y me hacer rozar la felicidad.
Los ojos son aquella ventana por la cual miro y se como estás: cansada, enferma, aburrida... feliz.
Mis ojos me dicen que estás ahí, acurrucada. De vez en cuando tu mirada y la mía se pelean y al terminar de mirarse se fusionan en una llama de amor fugaz y destelleante.
Esto son solo vanos recuerdos que se deshacen con la esperanza del mañana volver a verte...
buaaah! este me encanta...es nose...lo que algunos hemos pasado de una manera o de otra y que te queda ahi para siempre... :)
ResponderEliminarHoy en día la gente anda quejandose de tonnterías, cuando...sin embargo, los pequeños momentos son los que nos dan la plena felicidad, aunque solo dure unos segundos...son los mejores de mucho tiempo vivido en la rutina.
ResponderEliminarSin lugar a dudas... el mejor!
Lo describiría con una palabra: "especial"