A veces es difícil concentrar todo lo vivido, todo aquello que en una vida te ha marcado, todo lo que te ha sido importante, relevante y trascendental. Llevo en mente algunos días haber escrito las palabras que hoy publico, pero debo decir que tras tanto pensar en lo importante de la vida, en esos pequeños detalles que nos hacen estar vivos puedo decir que hoy lo has sido tú uno de ellos.
Casualidades que nos marcan, aún sin nosotros ser conscientes de ello. Tu fuiste una de ellas, una de esas rubias estrellas de pelo corto y uñas largas. Sin saberlo, juntos crecimos, anécdotas vivimos y de las cuales nos acordamos. Pronto empezamos a coincidir, en ser obreros de la misma mies. Y a día de hoy aún trabajamos juntos por hacer certera la felicidad, por hacer que otros sientan aquello que nosotros sentimos algún día entre literas y camas pintadas, entre refrigerios y extrañas pizzas. Tú ya me entiendes.
Poco a poco empezamos a construirnos por nuestro lado como personas, a ser mas que monos, humanos. Aún no sabía cuanto peso podía dejar caer entre nosotros, aunque algún roce de verano me demostró que no eras una de las que te sonríe hoy y mañana ni te mira. No recuerdo muchos de nuestros tensos momentos, pues siempre hemos sabido llevarnos, en unas medidas, lo mejor posible.
Es cierto que odio algunas de las estupideces que la gente, aleatoriamente, suele hacer, pero he de reconocer que tu sonrisa estúpida a veces es uno de los pocos ánimos gratuitos que recibo. Te veo y admiro aquella fuerza interior que sacas cuando aquello que haces se pone cuesta arriba. Tu animo ferroso, tu generosidad desmedida ante las cañas del López bar que pagas cuando carezco de posibles, y que reembolso del mismo modo altruistamente, sin saber si debes o debo. Me da igual si es una amistad desmedida, si un día doy mas de aquello que puedes darme tu en toda tu vida, pues confío en que algún día vendrás con sonrisa alargada, con tu vida que, trasegada, te hace seguir viva y me dirás: "Sergio cuéntame algo".
No hay comentarios:
Publicar un comentario