martes, 22 de enero de 2013

Quilmes (Cerveza Argentina)

Me fijé en ti, en tu cara de infelicidad, en tu rostro de querer la novedad que tu vitalismo ahogado no podía darte. Empezaste a escupir seda, a buscar dentro de ti una felicidad diferente, sin el miedo a los nombres, sin terror ante las preguntas que quedaban en tu inopia.
Vi como crecías, como tu sonrisa quedaba en la vitrina de tu cara. Te transformaste, nos dejaste un estúpido sabor de boca, una risa tonta.
Concretamente a mi me diste una buena sensación (a pesar de malos entendidos) en la que me di cuenta de que evolucionabas como persona, que eras crítica contigo misma.
Agrío te fue aquel paso, aquel peldaño del que subiste.

Ahora debo decirte que, tras conocer todas tus naranjas partidas, eres única. Única por ser esa persona con una estabilidad tambaleante, ese humor extraño del que a veces quedo prendado. Sabes que por mucha ideología restrictiva que yo predique eres demasiado especial como para que algo que no vea me haga perderte a ti, que puedo verte. Que jamás quiero que mires cerrando aquellos labios que siempre nos sonríen. Que nunca hundas tus ojos luminosos por cotidianos baches, de los que siempre puedes contar conmigo, por que desde hace tiempo (cuando se rompía mi cachimba) vi algo en ti que me hizo saber que eras eso, una gran amiga a la que, cuidando, serías eterna. Un beso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario