lunes, 21 de enero de 2013

Y en recuerdos te vivo.

De saber que tus hombros serían aquella cama improvisada
después de tantos años de circunvalación estúpida,
me habría quedado colgado en aquellas lunas
que nos mecían en un mar de noches.

Si hubiera sabido que morderíamos la tapicería
en cada rincón de pasión que tus escapadas nos permitieran,
me habría perdido en una isla desierta
con la espuma de aquellos vasos de cerveza, esperando tu visita.

Habiendo presentido que tus manos se iban a cobijar en el cuartito cálido
que ahora ocupas en mi corazón,
hubiera quedado en aquella playa tirado, tirando piedras a las estrellas,
para que fugasen y verlas en tus ojos reflejar.

De haber sabido que me prestabas tus labios cada noche
en la que solo búhos supieran de nuestros ruidosos corazones,
me habría quedado a vivir en cada una de tus pestañas,
esperando ser el deseo que algún día pidieras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario